lunes 28 de marzo de 2011

Lo que nos dicen los sueños

Desde diciembre hasta ahora ya no sé distinguir cuesta abajo de cuesta arriba. Supongo que estar en el medio es irse a lo seguro, aunque ya saben lo que dicen... "el que se queda en media autopista enventualmente es atropellado".


Como decía... de diciembre a acá van ya 4 meses, tiempo en el que muchas cosas he pensado, he hecho, y sí... también he hecho y dicho sin pensar. Y como la mente no descansa ni cuando dormimos, he aquí mis ultimas cavilaciones en estado de R.E.M y mi interpretación de las mismas:



CULPA

No sé quien iba manejando, pero en el asiento trasero íbamos EL y yo, y en el asiento del copiloto iba ELLA. ELLA iba vuelta, viéndome con la cara llena de júbilo mientras me contaba como durante todo este tiempo EL había seguido engañándome. Como el problema anterior era que yo no sabía si lo que me decía era cierto o no, esta vez ELLA se encargó de darme lujo de detalles para que no me cupiera duda. EL ERA EL CULPABLE. Lejos de sentir enojo o tristeza, lo encaré pasivamente y comprobé que así era. No sentí odio, ni ira... sentí alivio y un enorme peso que se me quitaba del pecho. En realidad EL no hizo nada. Ahora que he estado a ambos lados de la situación, el engañado y el que engaña, supongo que habré deseado en algún momento sacudirme la responsabilidad y ser víctima en vez de "victimaria". Todo pasa x una razón si... pero, sea como sea, la mente actúa de formas extrañas.


VULNERABILIDAD

En alguna casa me encontraba con más gente. Era una casa grande y lujosa aunque esto sólo lo sabía de alguna forma. Muchos perros Doberman se encargaban de "cuidar". En realidad no sé que cuidaban, pero me daban miedo. Siempre he pensado que esa es una raza de demonios. Donde quiera que fuera los perros me seguían amenazadoramente, vigilantes... pero lo peor fué cuando salí a comprar tampax (si... qué más personal y más privado que andar con la menstuación?). Uno de los perros no dejaba de meter el hocico entre mis partes privadas para olerme. Sentí ira, verguenza, rabia, frustración... exposición completa ante el mundo. Le grité al perro que me dejara en paz.


APEGO

Me encontraba sobre la callecita al frente de mi casa. El carro de EL, y el carro de mi papá (más nuevo y lujoso) estaban parqueados: el de EL bloqueando el paso del de mi papá. De repente, aunque sólo escuchaba lo que pasaba me dí cuenta que a la vuelta ocurría un asalto de forma muy violenta. Inmmediatamente decidí proteger ambos carros (el viejo y el nuevo) y le pedí a un señor que pasaba con un niño que me ayudara a moverlos (yo no sé manejar). Le dí indicaciones de mover el carro de EL en reversa para que el otro tuviera espacio para salir. Luego le dije que se llevara el carro nuevo. Yo me monté en el de EL y confiada x ser automático, pero a la vez insegura por no saber manejar me lo llevé. De alguna manera tenía que salvarlos a ambos.


ESPERANZA

Finalmente, estábamos en algún lugar mi querida cómplice de aventuras, EL y EL OTRO. Me sorprendió por momentos que EL y EL OTRO pudieran estar tranquilos compartiendo el mismo espacio. Después me relajé y comprendí que nada malo iba a pasar. Había tensión de la misma que surgió en diciembre entre EL OTRO y yo. Sentí que de una forma u otra todo estaba bien con todos y ya todo había pasado.



Ahora, mi interpretación de todas éstas piezas de mi subconsciente se las doy con el título que le asigné a cada una: CULPA, VULNERABILIDAD, APEGO y ESPERANZA. La verdad es que todas han estado conmigo a lo largo de éstos 4 meses. De todos podría decir fácilmente que sólo una es bienvenida.


Creo que me hace falta llamar a un importante invitado (PERDON) para que finalmente CULPA se vaya. Y como PERDON y yo nunca nos hemos llevado bien, quién sabe cuando le dé la gana pegarme una visita.


La VULNERABILIDAD vino y se quedó cuando queriendo o sin querer hice partícipes a conocidos y amigos de mis últimas hazañas. Lo malo de esto es que aunque quienes me quieren me apoyan, o tratan de entenderme.. inevitablemente cada uno se forma su juicio, e inevitablemente saben o creen saber más de lo que yo quisiera.


El APEGO... bueno.. volvemos a lo de estar parado en media autopista. Me quedé en el medio, sin saber que hacer, para donde moverme, para donde mirar. Eventualmente me atropellé a mi misma y me quedé sin el huevo y sin la gallina.



Y LA ESPERANZA.... es lo último que se pierde.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Shoot and let me know what you think